El primer Deseo




















Vernos sin miedo ni prejuicios,
excitando nuestras pupilas.

Sin hablarnos de primeras

Hablarnos despues hasta que nos reviente la entrepierna,
entonces lanzarnos al precipicio del sexo
que con caida libre , nos liberará

Besarnos lentamente enlujuriados
comernos y reconocernos por el tacto del labio

Ser comidos en la plenitud de la esencia,
deseando el cuerpo,
idolatrando nuestras esculturas
y fusionarnos lentamente

Ingerir nuestra sodomía,
guardarnos el uno al otro,
deseando el sudor del gozo.

Que estalles por la boca del gusto
y nos miremos a los ojos mientras lo hacemos

Abandonar los miedos,
acoger seguridad,
dar salida orgasmica,
conocer el 8º cielo

No aclararnos y no parar.


Hen
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