EL AMOR ANÓMALO


Transexuales, travestidos, maricas, bolleras, locas, hermafroditas, osos, osas, queer. Teoría queer: afirma que la orientación y la identidad sexual son una construcción social pero que realmente no existen papeles sexuales biológicamente inscritos en la sociedad humana. Rechaza la clasificación de los individuos en categorías universales y en etiquetas como homosexual, heterosexual, hombre o mujer. Podemos adoptar cualquier identidad sexual, amar de otra forma.
Manifiesto del amor anómalo: El amor anómalo pretende acabar con la exclusividad de los penes/los coños y los corazones de otras personas. Los amores anómalos no comparten los anhelos de eternidad ni el trauma del divorcio. disfrutan de las historias hasta que se acaban, felices de haber las sentido y sin sensación de haber perdido nada para siempre.
Los amantes queer pasan de la tiranía del orgasmo y expanden el erotismo al cuerpo entero más allá de la gimnasia pornográfica tradicional. Al amor anómalo le asquea el infierno de la convivencia forzada, la idealización y la desilusión de la pareja tradicional (modelos monogámicos, reproductivos y heterosexuales que se imponen). hay tantos amores como gente desviada de la normalidad sexual orientada a la reproducción. El amor anómalo es bisex, trisex y se expande hasta el infinito. También incluye a los asexuales, solitarias, solitarios, frikis, promiscuos, adictos, inapetentes, raros, minorías, cualquiera que tenga curiosidad por ampliar sus horizontes, su cuerpo, su sexo. La sociedad no se divide entre gente de la que se enamora y gente con la que se folla: todo el mundo es follable y amable.
El amor anómalo rechaza la necesidad como base de la relación amorosa y denuncia la dependencia mutua emocional y económica. Ni la Iglesia, ni hacienda, ni el estado, ninguna institución debe seguir teniendo poder sobre la vida intima de las personas, sobre su vida sexual y reproductiva. Los amantes no necesitan bendiciones ni contratos ni ataduras que conviertan el compromiso en una prisión.
Las relaciones sexuales y afectivas no deben regirse por el egoísmo intrínseco al sistema capitalista basado en el deseo de posesión de cuerpos y mentes. Tenemos que dejar de considerar a los demás como objetos hechos para nuestro disfrute. Los amores anómalos son dinámicos, en constante movimiento pero no por ello son menos profundos, sino más auténticos. No están sujetos a tabúes, prohibiciones, normas rígidas. Se alejan de la mentira y la traición, de la culpabilidad y la represión. Los amores anómalos no necesitan las estructuras amorosas tradicionales, trabajan en crear estructuras nuevas, más abiertas, donde la gente se dedique más a gozar y menos a soñar.

CORAL HERRERA
                                                                                                                                         
                    


               


Fotografía: Brothers de Jan Saudek
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