Manifiesto en Crisis

Madrid 2010. Siempre en crisis, en el alambre, pero ahora más: precariedad de base. Todo el día buscando trabajo y cada vez más paro y la calle que se llena de carteles «chica se ofrece para...»... para lo que sea. ¿Cómo vas a pagar el alquiler o la hipoteca, la luz, el agua, cómo vas a tomar un café con 500 o 600 euros de prestación por desempleo? Y eso cuando la hay, cuando no toca rascar euros de cuentas en números rojos, inventar trabajos de la nada. Las aceras se salpican de piolines amarillo sucio, spidermanes rechonchos, papanoeles raídos con olor a alcohol matutino: los niños corren hacia ellos llenos de ilusión televisiva, el hombre o la mujer bajo el disfraz abre los brazos esperando recibir una moneda de este nuevo oficio sacado del sombrero de la crisis. Y los jefes cada vez más jefes, por el terror de todos a quedarse en la calle: los sueldos son menos, las exigencias son más. «Hay que apretarse el cinturón», dice una voz por megafonía ―megafonía machacona, que invade el aire plomizo, rebota en las obras paralizadas, en los brazos caídos, en quienes viven en las calles. «Yo les veo» y se me cuelan en los sueños. La hipoteca como una soga al cuello y las colas que crecen silenciosas: cola del INEM, cola de Servicios Sociales, cola de Cáritas... Parálisis de las colas, y el racismo que se nota más. Algunos todavía no se lo creen, «crisis, ¿qué crisis?», perciben lo que sucede como puro alarmismo mediático o piensan «mientras a mí no me toque...»: «miren para otro lado», otra de las consignas que circula, ésta susurrada, de boca en boca: mejor así. Pero el miedo impregna el ambiente, se filtra hasta los huesos, hace castañear los dientes: miedo a perder el estatus social, miedo a no llegar a fin de mes, miedo a ser borrado del mapa, miedo a ser expulsado del país. Cadena diferencial de miedos... encadenados. Cansados, muy cansados, muy cansados... en un Madrid en crisis.TRANSFRONTERIZOS
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *